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La pervivencia de Mount Zion

— Desamparados por instituciones y gobiernos, los residentes de este asentamiento de Barcelona vivieron durante más de tres años en la peculiar nave

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El complejo de fábricas abandonadas situado en la calle Puigcerdà 127 –en el barrio del Poblenou de Barcelona– fue el asentamiento más grande de la ciudad. Conocido como Mount Zion o Ca l’Àfrica, lo habitaban más de 300 personas originarias de diferentes países, aunque durante el día pasaban por su interior más de 800. Un increíble mosaico de lenguas, razas y culturas situado a pocas calles de los modernos edificios y lujosos hoteles del 22@, el distrito de la transformación tecnológica que supuso una inversión pública de 180 millones de euros.

Desamparados por las instituciones y los gobiernos, los residentes vivieron durante más de tres años en la nave. La mayoría se dedicaban a la recolecta y venta de chatarra y materiales, pero algunos también al arte y la cultura. Un fascinantepuzzle humano que coexistía, a pesar de todo, con dignidad.

Sin embargo, el 24 de julio de 2013 el Ayuntamiento de Barcelona desalojó la nave con falsas promesas de trabajo, papeles y vivienda que todavía no se han cumplido. Aún así, Mount Zion sigue latiendo con fuerza. La lucha por sus derechos continúa.

Habitación abandonada en una nave industrial del Poblenou
“We enter, we work, we disappear”. Los habitantes del asentamiento más grande de Barcelona llegaron por diferentes motivos: la mayoría tras haber perdido la casa o el trabajo, por no tener papeles o por no tener simplemente a dónde ir. La Europa prometida en sus países no les acogió como esperaban y, en muchos casos, la supervivencia les obligó a ocupar | Estefania Bedmar

 

Un artista africano realiza un grabado sobre madera en el Poblenou
Ibrahima Seydi, de Senegal, es uno de los artistas que residió en la nave: transforma trozos inservibles de madera en preciosos grabados y esculturas que recuerdan a su África natal. Tras el desalojo, sigue ejerciendo como artista y participa en diferentes exposiciones de arte | Estefania Bedmar

 

El complejo de fábricas de la calle de Puigcerdà, llamado Mount Zion, en el Poblenou
El complejo de fábricas de la calle Puigcerdà, 127 formaba una ‘U’, dentro de la cual se articulaba la vida de las más de 300 personas que vivían allí. A lo largo del día se estima que pasaban por allí más de 800, ya que la nave funcionaba como núcleo principal –urbano– de compra y venta de chatarra y materiales de segunda mano | Estefania Bedmar

 

Inmigrantes subsaharianos, habitantes de la nave industrial Mount Zion, en el Poblenou, tocan música y bailan
La música es un elemento de peso en la cultura africana. Y se vivía en prácticamente cualquier rincón de la nave, ya fuera con transistores, equipos de música o con música en directo. De hecho, algunos de los residentes eran músicos y continúan su actividad fuera de la nave | Estefania Bedmar

 

Una habitación en una nave industrial del Poblenou, decorada con pósters reggae de Bob Marley
El ‘reggae’ servía muchas veces como motivo de decoración, por ejemplo, en las paredes del bar que se encontraba en la primera planta. En los más de tres años de la nave, los residentes habilitaron diferentes espacios que funcionaban como restaurantes, bares musicales o peluquerías. Era una ciudad autogestionada a pequeña escala, ya que todo el dinero que entraba en la nave circulaba dentro de ella durante un tiempo | Estefania Bedmar

 

Ropa tendida en una nave industrial abandonada en el Poblenou de Barcelona
Tras más de tres años en la fábrica, los habitantes aprendieron a resistir y a sobrevivir con dignidad. Cualquier rincón era útil para realizar las tareas cotidianas | Estefania Bedmar

 

Walter García, de Guatemala, fue residente de la nave industrial Mount Zion, en el Poblenou de Barcelona
Walter García, de Guatemala, fue residente de la nave. En el 2013 compartía espacio con otro guatemalteco y un cubano. Su vivienda se encontraba en una esquina de la planta superior, con unas estupendas vistas a Glories y al Poblenou. Al atardecer, la luz entraba de una manera especial, lánguida y perezosa | Estefania Bedmar

 

Manifestación para protestar contra el desalojo durante el verano de 2013 de las naves industriales y fábricas del Poblenou, en Barcelona
Las amenazas de un futuro desalojo en verano de 2013 hicieron saltar las alarmas y miles de voces salieron a la calle para clamar su indignación. Una de las protestas más multitudinarias tuvo lugar el 12 de mayo de 2013, cuando residentes de la nave y simpatizantes se dirigieron desde el Besós a la plaza de Sant Jaume de Barcelona | Estefania Bedmar

 

Mujeres inmigrantes de la nave industrial Mount Zion del Poblenou, en Barcelona
Las pocas mujeres que vivían en la nave llamaban la atención entre la mayoría masculina. No obstante, sus voces eran poderosas | Estefania Bedmar

 

Ibrahima Seydi, inmigrante subsahariano y químico, en la nave industrial Mount Zion del Poblenou, en Barcelona
Ibrahima Seydi llegó a Europa hace quince años y estudió Química en Francia. En España ha tenido diversos empleos, pero se quedó sin casa y le hablaron de la nave: “La gente olvida que esto nos puede pasar a todos” | Estefania Bedmar

 

El artista africano Eddie Malonga realiza sus obras de arte y cuadros con arena de colores, en el Poblenou de Barcelona
Eddie Malonga fue también uno de los artistas que residió en la nave. Originario del Congo, se dedica a dibujar preciosos paisajes con arena de diferentes colores | Estefania Bedmar

 

Manifestación en plaza de Sant Jaume contra el desalojo de la nave industrial Mount Zion, en el Poblenou de Barcelona
El 12 de mayo de 2013 miles de personas se manifestaron en la plaza Sant Jaume de Barcelona ante la amanaza por parte del ayuntamiento de un posible desalojo. A raíz del eco que tuvo la protesta, se consiguió aplazarlo temporalmente | Estefania Bedmar

 

Mosso d'Esquadra durante el desalojo de la nave industrial Mount Zion, en el Poblenou de Barcelona, el 24 de julio de 2013
Finalmente, el 24 de julio de 2013 se produjo el desalojo del asentamiento más grande de Barcelona. Durante el amanecer, sin previo aviso y sin el tiempo adecuado para recoger sus pertinencias, los residentes de la nave tuvieron que abandonar el lugar que había sido su hogar | Estefania Bedmar

 

Inmigrantes subsaharianos, que vivían en la nave industrial Mount Zion del Poblenou de Barcelona, reciben un curso de integración social en el Ateneu Flor de Maig
Una vez a la semana la Xarxa de Suport als Assentaments del Poblenou realiza en el Ateneu Flor de Maig el seguimiento de las personas que vivieron en las naves. Les ofrecen asesoramiento jurídico, administrativo y económico para que consigan regular su situación y normalizar sus vidas | Estefania Bedmar

 

Encierro de inmigrantes subsaharianos en la iglesia de Sant Bernat Calbó del Poblenou de Barcelona
Horas después del desalojo, las personas que habían decidido no acogerse al plan de “reinserción” del ayuntamiento –el cual les ofrecía parches temporales sin soluciones reales–acudieron a la Iglesia Sant Bernat Calbó del Poblenou. Empezó el encierro en el templo, con consentimiento del párroco y con el objetivo de ofrecer un cobijo provisional y servir como punto de reunión y coordinación ante la grave situación de crisis humanitaria que surgió a raíz del desalojo | Estefania Bedmar

 

Descampado en el Poblenou de Barcelona, donde antes había naves industrials ocupadas por inmigrantes
Después de casi un año del desalojo, los más de 300 afectados siguen sin recibir la ayuda prometida del ayuntamiento y las autoridades. Pese a la dispersión por la ciudad, la comunidad surgida alrededor de Mount Zion, late con fuerza. La lucha por los derechos de los y las habitantes de Puigcerdà, 127 y de los demás asentamientos de Barcelona continua | Estefania Bedmar
Edición a cargo de Yeray S. Iborra.
Traducción al castellano por Cristina Garde.

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— Desamparados por instituciones y gobiernos, los residentes de este asentamiento de Barcelona vivieron durante más de tres años en la peculiar nave

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